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En marzo
de 1954, el equipo salvadoreño de fútbol ganó el oro de los VII
Juegos Deportivos Centroamericanos y del Caribe realizados en la
''Ciudad de los Palacios''
( Por
Manuel
Cañadas )
¡De repente llegó el milagro!. Corría el mes de marzo de 1954 y
un grupo de futbolistas salvadoreños, conducidos por los
entrenadores Carbilio Tomasino e Isaías Choto, ganaba el oro de
los VII Juegos Centroamericanos y del Caribe realizados en México.

En cuchilla
Cariota Barraza
segundo de izquierda a derecha
Fue
la primera gran hazaña de nuestro fútbol. Luego vendrían las
gestas clasificatorias rumbo a México’70 y España’82, pero
bajo el sol de ese marzo se forjaron muchos sueños que se
hicieron realidad marcando de azul y blanco el calendario.
La
cruzada comenzó el martes 9 con el empate a dos goles contra
Colombia que logró la igualada en el último minuto, por El
Salvador anotaron ''Calulo'' Hernández y Alfredo '’Baiza''
Ruano.
El
jueves 11 llegaría la goleada sobre Cuba de cuatro goles contra
uno, con anotaciones del ''Gato'' Barrios, Marilet Montoya, ''Calulo''
Hernández y ''Baiza'' Ruano.
Ahora venía el rival más difícil pues los mexicanos querían la
medalla de oro a toda costa. Un día como hoy, hace
38 años, surgió la casta salvadoreña para lograr la victoria
con dos goles de Marilet y uno del ''Chilenito'' Valencia.
Entonces
vendría el partido decisivo contra Panamá, cuando los muchachos
gritaron a todo pulmón ¡campeones! Juan
Francisco ''Cariota '' Barraza cobró el tiro libre frente a Panamá
en el borde del área lo que significó la victoria; mínima, pero
única e irrepetible, para regalar al país la corona. Aquella
noche en México, memorable y feliz, cuando quedaron las marcas
del sacrificio, el trabajo y el esfuerzo.
Por
eso, por lo que costó, ya que todos querían vencer al equipo
cuscatleco, especialmente los mexicanos, quienes acudieron a toda
clase de artimañas, incluso ofrecer una cuantiosa cantidad al
equipo panameño si lograba la victoria, el logro fue múltiple.
Tal
situación les habría dado a ellos el primer lugar y por ende la
medalla.
Esa noche, los abrazos fueron interminables, mientras, en la
patria lejana, en cada casa, en cada esquina, en restaurantes,
cantinas y mesones, se prolongaba el festejo
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Abundaron las lágrimas de gloria en aquel recinto del estadio
universitario, lágrimas que se quedaron para siempre en sus
camerinos, en sus arcos, que como bocas abiertas a los goles,
saludaron al trabajo salvadoreño, su talento y sus goles.
La
clave del triunfo
Para
Conrado Miranda, uno de los gestores de aquella victoria con
características épicas, además de la resolución, el amor
patrio y, por supuesto, la calidad futbolística del equipo,
fueron determinantes los días previos en tierras salvadoreñas.
La selección se concentró en la finca ''Las Cruces'' que
fuera prestada gentilmente por el filántropo santaneco don
Gustavo Vides Valdez.
'Esa
finca cafetalera, con un clima muy helado había sido la sede del
equipo MECA que tuvo un paso por la liga mayor. Pasamos una
temporada viviendo en el casco de la finca, donde había una
cancha preciosa y escalamos la montaña varias veces a partir de
las cinco de la mañana. En la cima nos esperaba un suculento
desayuno y posteriormente nos sumergíamos en pozas naturales de
agua cristalina y saludable.
Llegamos a México faltando dos días y en ningún momento
acusamos el problema de la altura'' exclama nostálgico el
formidable center half de aquella escuadra.
Lo
que escribió ''Golazo''
El
notable cronista de antaño Arturo ''Golazo'' Rodríguez escribió
las siguientes líneas: ''...ahora es
México, cuna de libertades, la que ha dado cabida al grandioso
espectáculo de los Juegos Deportivos Centroamericanos y del
Caribe en su séptima edición y que por cierto ha servido de
marco una vez más para exaltar ese espíritu del atleta que va en
pos de gloria y, a la vez, a sembrar una nueva bandera de
confraternidad deportiva.
Ahí
en México, el fútbol salvadoreño escribió anoche una página,
quizá la más brillante de nuestro historial deportivo, al
conquistar en caballerosa lid el título de campeones y que mucho
orgullo debe constituir para quienes se batieron con valentia, con
gran coraje cuscatleco, para traer por primera vez a nuestra
Patria el trofeo máximo que es la gloria.
¡Salve
CAMPEONES...! Vuestro nombre merecen el reconocimiento de este
pueblo que vivió largos minutos de ansiedad, hasta no conocer que
vosotros os coronasteis con el honroso título...! Y mientras el
''candilero'’ se alista a apagar sus luces, aquí quedamos
esperando vuestro regreso triunfal...''-Golazo.
¿Quiénes
lograron la hazaña?
Yohalmo
Aurora Manuel Garay Armando Larín Hugo Moreno Luis Antonio
Regalado Conrado Miranda José Hernández Mario Montoya
Obdulio Hernández Ricardo Valencia Juan
Francisco Barraza Alfredo Ruano Ramón Chávez
Oliverio Gómez Fernando Barrios Carbilio Tomasino
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